Semana de Conciertos: Ray Barreto-Gracias
Dedicado a Zilma Bezerra, fan #1 de Barreto en Brasil
Este blog sigue de aniversario y sigue con la semana de los conciertos. Y si a alguien recuerdo en un concierto es a Ray Barreto, por los conciertos en los que lo vi y, aunque suene curioso, por el concierto en que no lo vi.Estos últimos articulos que he dejado por acá, tienen mucho de recuerdo. Y el primer recuerdo que tengo de Barreto me viene de la infancia, cuando me llenaba de frustración por ver que había en casa un disco donde salía un señor de cabello largo enroscado, sudoroso y de lentes gruesos, tocando unos tambores. La frustración venía del hecho de que había unos pocos discos en casa, pero no tenía donde oirlos.
Pasó el tiempo y llegué a la conclusión de que se hombre era Barreto. Pero cuando lo supe, el disco no estaba ya en casa.
A Barreto l
o vi en vivo en dos oportunidades, ambas en El Poliedro. La primera, en un magnífico espectáculo que se dio en llamar "Concierto de Fin de Siglo", a fines de 1999 y la segunda meses después en el estacionamiento del Poliedro, en ocasión de una recolección de fondos a beneficio de los damnificados de Vargas, en el que tocó gratis junto a otros artistas.
En ambas oportunidades estuvo acompañado de la voz que de alguna manera definió de forma arbitraria el sonido del conguero: Adalberto Santiago. Creo que tanto Tito Allen, Tito Gómez y Ruben Blades tuvieron un paso digno y magistral por la orquesta de Barreto, pero es Adalberto quien mayores recuerdo deja en la mente del oído salsero.
Barreto es un grande, en todos los sentidos. Recuerdo cuando se levantó de las congas para hablar con el público y nos dejó ver su tamaño: era de verdad un gigante, físicamente hablando. Y musicalmente hablando tambien, tanto en su etapa salsera como en el jazz y hasta como vocalista (alguna que otra canción dejó por ahí).
El concierto que se nos presenta en este álbum Gracias (1979), es una reunión de sus voces mas destacadas (Santiago y Allen) pero tambien un tributo al bailador, al fanático. El público nunca abandonó a Barreto, desde que lanzara La Charanga Moderna hasta el final de sus días.
La muerte de Barreto fue, para mí, un golpe personal. Meses antes de enfermar y morir, dio el que creo fue su último concierto. Fue en Venezuela y, por tonterías, decidí no ir. Días después del concierto de Palmieri del que hablé antes, se presentó Barreto en Caracas. Y no fui. Y lo lamentaré hasta que me muera. He aquí el video de esa última presentación de Ray Barreto:
Ray Barretto. El último concierto.
Por no haber ido, me consuelo de vez en cuando escuchando este disco, en el que Barreto nos dejá uno de los mejores solos que ha grabado, en el tema Indestructible, donde ejecuta magistralmente de principio a fin. Y Adalberto, siempre Adalberto, con su timbre de alto registro, nos deja para el recuerdo esta versión en vivo de Mirame de frente, oda a la guapería caribeña que ya es evidentemente un subgénero dentro de la salsa.
Mis favoritas del álbum: Indestructible, Alma con alma/Quitate la máscara.
Pasó el tiempo y llegué a la conclusión de que se hombre era Barreto. Pero cuando lo supe, el disco no estaba ya en casa.
A Barreto l
o vi en vivo en dos oportunidades, ambas en El Poliedro. La primera, en un magnífico espectáculo que se dio en llamar "Concierto de Fin de Siglo", a fines de 1999 y la segunda meses después en el estacionamiento del Poliedro, en ocasión de una recolección de fondos a beneficio de los damnificados de Vargas, en el que tocó gratis junto a otros artistas.En ambas oportunidades estuvo acompañado de la voz que de alguna manera definió de forma arbitraria el sonido del conguero: Adalberto Santiago. Creo que tanto Tito Allen, Tito Gómez y Ruben Blades tuvieron un paso digno y magistral por la orquesta de Barreto, pero es Adalberto quien mayores recuerdo deja en la mente del oído salsero.
Barreto es un grande, en todos los sentidos. Recuerdo cuando se levantó de las congas para hablar con el público y nos dejó ver su tamaño: era de verdad un gigante, físicamente hablando. Y musicalmente hablando tambien, tanto en su etapa salsera como en el jazz y hasta como vocalista (alguna que otra canción dejó por ahí).
El concierto que se nos presenta en este álbum Gracias (1979), es una reunión de sus voces mas destacadas (Santiago y Allen) pero tambien un tributo al bailador, al fanático. El público nunca abandonó a Barreto, desde que lanzara La Charanga Moderna hasta el final de sus días.
La muerte de Barreto fue, para mí, un golpe personal. Meses antes de enfermar y morir, dio el que creo fue su último concierto. Fue en Venezuela y, por tonterías, decidí no ir. Días después del concierto de Palmieri del que hablé antes, se presentó Barreto en Caracas. Y no fui. Y lo lamentaré hasta que me muera. He aquí el video de esa última presentación de Ray Barreto:
Ray Barretto. El último concierto.
Por no haber ido, me consuelo de vez en cuando escuchando este disco, en el que Barreto nos dejá uno de los mejores solos que ha grabado, en el tema Indestructible, donde ejecuta magistralmente de principio a fin. Y Adalberto, siempre Adalberto, con su timbre de alto registro, nos deja para el recuerdo esta versión en vivo de Mirame de frente, oda a la guapería caribeña que ya es evidentemente un subgénero dentro de la salsa.
Mis favoritas del álbum: Indestructible, Alma con alma/Quitate la máscara.
9:00
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2 comentarios:
casi lloré cuando vi :D gracias por tenerme dedicado su texto. fue un regalo ter encontrado tu blog. es un placer leerlo y saber más sobre los salseros.
Yo amo tambien la musica de Barreto quien sin duda fue un genio musical. Su fuerza en las congas era incomparable. Me rei mucho cuando decis que el hombre era literalmente un gigante,, pues es cierto Yo lo vi en dos conciertos en Colombia, uno de salsa con la Fania y otro en el festival de Jazz. En ambas ocasiones me parecio un enorme talento, pero me gusta mas su epoca salsera que la jazzera. recuerdo que en el concierto de Jazz estabamos con unos amigos en primera fila y le gritabamos que tocara Hipocrecia y Falsedad, el cual es mi tema favorito. El reia y no decia nada, y al final lo toco! Fue espectacular!
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